Apegos
Hola a todos, les escribo desde mi computadora reparada.
Hay malas noticias, el técnico dice que le queda poco tiempo de uso a mi computadora. Esto se debe a que mi máquina tiene dos tarjetas de video, una de estas tarjetas hace que el equipo se caliente demasiado y ocurran daños internos (o al menos algo así entendí). La noticia me decepcionó un poco porque nunca creí que este momento llegaría, el momento en que tendré que decir adiós a mi vieja amiga.
Hasta este momento no había pensando en mí como una persona con apegos. Siempre me jactaba de ser desapegado con todo, sobre todo con las cosas materiales, pero me ha costado mucho trabajo si quiera ver laptops nuevas en internet. Aún no concibo la idea de otra computadora, tampoco soy capaz de pensar las características que buscaré durante la compra del equipo.
Sinceramente creo que el motivo principal de mi gusto exagerado por mi laptop moribunda es su color. El color azul que tiene es exactamente mi favorito, además tiene una memoria de 1 TB, por supuesto no he llenado semejante almacenamiento, pero me gusta la idea de almacenar y almacenar archivos sin preocupaciones. Nunca fue lenta, siempre había trabajado bien, no me daba problema. Mi única queja es que era muy muy pesada y tengo la costumbre de llevármela cuando salgo de viaje (mi espalda pagaba las consecuencias).
Eventualmente sé que tendré que cambiar de equipo y buscaré la mejor opción de acuerdo a mis necesidades y gustos. Sin embargo, la situación me deja reflexionando sobre mi persona y mis apegos (que yo aseguraba no tener). Comprobé que en cualquier momento se puede aprender algo nuevo de uno mismo y tengo el propósito de profundizar el porqué de ese apego, tal vez lo haga cuando regrese a terapia en las próximas semanas.
Les mando un beso
Rodrigo
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